Faustina Kowalska
"La mensajera de la Divina Misericorda" Ewa Czaczkowska Faustina seguía teniendo por entonces momentos en los que, desanimada por un ambiente que no creía en sus revelaciones, quería desistir de aquello que Jesús le encargaba pues, juzgaba, era superior a sus fuerzas. Así ocurrió durante el período de probación, cuando trató de abandonar la idea de pintar el cuadro de Jesús pero —como advirtió— no servía de nada. Cierta vez fue al vecino convento de las Franciscanas de la Familia de María, a rezar delante del Santísimo expuesto. Durante su oración vio a Jesús, que le dijo: « Has de saber que, si descuidas la cuestión de pintar este cuadro y de toda la obra de la misericordia, en el día del juicio responderás de un gran número de almas» . Y sigue escribiendo Faustina: «Después de estas palabras del Señor, cierto temor y un temblor entraron en mi alma. No lograba tranquilizarme. Seguían resonando en mí estas palabras: sí, no solo de mí tendré que responder el día de los ju...