Entradas

La fe en el amor de Dios

 LA FE EN EL AMOR DE DIOS por UNA HERMANA DE lA PROVIDEHCIA (Casa Madre - .\Montreal, Canadá) VERTIDO AL CASTELLANO por MARIA DE ECI l:\RRI la vacuidad de la ciencia por la ciencia. Sabía que 1<mei or es 1 •l rústico humilde, que a Dios sirve. que el soberbio filósofo que, dejando de conocerse. considera el curso de los cielos ( Kempis. l. 1 , e. 2 1. « La ciencia, aun la de las cosas divinas. no es fructuosa sino por su unión con el amor de Djos. )) Tal es la enseñanza que el Padre Eterno daba a Santa Catalina de Sena ( Düíl.. T. c. 061. ;,Qué provecho reporta al hombre de todas las fatigas que se toma. de todas las preocupaciones que se busca para arranca r a la naturaleza sus secretos más sutiles, si con ello no aprende a reconocer a Dios en sus obras y a servirle mejor? ¡ Pobres sabios los que en nuestros días han llegado a explicárselo todo; aun las cosas de orden sobrenatural-por medio de la ciencia, de la que han hecho su dios ! San Félix de Cantalicio se regodeaba en dec...

La santa Misa explicada por el padre Pïo

 https://www.youtube.com/watch?v=A0ANV7NzuAA

Oraciones del libro "Las glorias de María"

  O RACIÓN A LA VIRGEN PARA ALCANZAR UNA BUENA MUERTE María, dulce refugio de los pecadores, cuando mi alma esté para dejar este mundo, Madre mía, por el dolor que sentiste asistiendo a vuestro Hijo que moría en la cruz, asísteme también con tu misericordia. Arroja lejos de mí a los enemigos infernales y ven a recibir mi alma y presentarla al Juez eterno. No me abandones, Reina mía. Tú, después de Jesús, has de ser quien me reconforte en aquel trance. Ruega a tu amado Hijo que me conceda, por su bondad, morir abrazado a sus pies y entregar mi alma dentro de sus santas llagas, diciendo: Jesús y María, os doy el corazón y el alma mía.. ORACIÓN A MARÍA, REINA MISERICORDIOSA Madre de Dios y señora mía, María. Como se presenta a una gran reina un pobre andrajoso y llagado, así me presento a ti, reina de cielo y tierra. Desde tu trono elevado dígnate volver los ojos a mí, pobre pecador. Dios te ha hecho tan rica para que puedas socorrer a los pobres, y te ...

Historia de un alma

 A ti, Madre querida, a ti que eres doblemente mi madre, quiero confiar la historia de mi alma... El día que me pediste que lo hiciera, pensé que eso disiparía mi corazón al ocuparlo de sí mismo; pero después Jesús me hizo comprender que, obedeciendo con total sencillez, le agradaría. Además, s ólo pretendo una cosa: comenzar a cantar lo que un día repetiré por toda la eternidad: «¡¡¡Las misericordias del Señor !!!»... Antes de coger la pluma, me he arrodillado ante la imagen de María (la que tantas pruebas nos ha dado de las predilecciones maternales de la Reina del cielo por nuestra familia), y le he pedido que guíe ella mi mano para que no escriba ni una línea que no sea de su agrado . Luego, abriendo el Evangelio, mis ojos se encontraron con estas palabras: «Subió Jesús a una montaña y fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él» (San Marcos, cap. II, v. 13). He ahí el misterio de mi vocación, de mi vida entera, y, sobre todo, el misterio de los privilegios que Jesús ha...

Vida del Padre María Efren. Trapa

ADVERTENCIA DEL TRADUCTOR La primera edición de la Vida del Padre María Efren , religioso de la abadía de Aigttebelle, se publicó en Eranciu. el año 1812. Hasta entonces no había aparecido libro alguno que diese una idea. exacta sobre los monasterios de la Trapa, y en cambio las fábulas que de ellos se referían habían hecho nacer tales prevenciones, que a excepción de un corto número de personas, nadie \veía en el trapense más que un ente origina.! o el prototipo de la misantropía. La Vida del Padre Efren, nos hizo, pues, penetrar por primera. vez en la Trapa (1) verdadera, en la Abadía cisterciense; nos dio a conocer sus habitantes, y disipando la atmósfera de melancolía en que el vulgo se babia complacido en envolverlos, hizo brillara nuestros ojos su frente pura y serena. Así se explica el éxito de este librito, el cual, como dice el autor de los Anales de Aiguebelle, no tiene nada por si mismo que le recomiende a la curiosidad del lector, y que no puede ser comparado con las ...